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mi adicción


Últimamente he sido esclava del televisor. No del canal abierto, ni del cable... no tienen el poder suficiente. Es otro mi gran amor, el culpable de mis neuronas muertas: mi última gran inversión. Y es que me compré (para mi solita) todos los capítulos de mi serie favorita Sex and the City. No cualquier cosa, considerando que es mi Biblia Personal. Y paso pegada a la tele, y siento que se me consume la vida. Me consuela la idea de que son 6 temporadas y que alguna vez se terminará. pero ya, cuando llevo 35 capítulos (o más, no quiero llevar la cuenta), sabiendo que algunos ya los había visto en la tele, creo que se le podría llamar adicción.

Lo bueno es que el programa es bastante educativo. Lo malo, es que después de un rato uno alucina. Es como cuando yo era chica, y a mis compañeros hombres las profesoras les decían que no debían ver porno porque trastornaba la realidad. Nunca una tipa se les iba a tirar encima por que le dijeran una frase cliché (que siempre he encontrado estupidísimas). Y así mismo, creo que la serie me está afectando la siquis. Me creo en Nueva York. Observo demasiado... es más... creo que sobre-observo. Si eso existe. Por suerte, he alcanzado a trazar la vara entre minas profesionales 35-o más, newyorkinas, con sueldos, departamentos bien vestidas y con plata; yyyyyy pepé, 18, cesante, sin la posibilidad JAMÁS de gastarme 500 dólares en unos liiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiindos Manolo Blahni. Qué chucha, ni siquiera uso dólares. Y sin olvidar -imposible no hacerlo- que me falta la facha de Sarah Jessica Parker (detalle mínimo). Pero bueno, qué puedo decir. Esa es una de las cosas que amo de la televisión: juegan con tu mente. Saben como hacer que te sientas identificada con mujeres así de inalcanzables. Y por eso, muy estúpidamente y totalmente conciente de que es estúpido, he andando por ahí creyendome Carrie Bradshaw, con el poder de analizar todo y a todos.
Y sorprendentemente, ha tenido frutos. Observar y entender es primordial para actuar y ganar. Eso no lo sabía, pero ahora lo sé. Y más que saberlo, estoy pensando en patentarlo, hacerle una religión, un rinconcito en mi pieza con velitas y estampitas. Pero sorprendentemente, esto ya existía hace años. Y es una conducta que la gente realiza hace años también. mish!

5 comentarios:

kuqns! dijo...

eiia son ma cul! : )

soi afetamina__ : D
cn mi blog asi ma abandonao!

pero viene otro i te coloco en links ;D

se pop!

cuidatee ;*

Anónimo dijo...

wuajajajjajaja
wena po carrie!!

tu vay a ser una samanta barata igual q yo no mas! wuajajajaj nooo te amooo!

Fernanda dijo...

creo que me pasó lo mismo con The L word por un ratito, quizás por eso deje de hipnotizarme con sus capítulos

Claro que yo soy straight, pero shane te puede cambiar la vida

Saludos Pep

Ca dijo...

puedes creer q nunca la he visto?
cacha que estupidamente siempre te leo, pero nunca posteo

JECHUCHA dijo...

PEPEEEE
es que yo amo sex & the city y te envidio profundamente por tener todos y cada uno de los capitulos, y te juro que me pasa lo mismo, pero es que lo mismo poh !! la cagó la weá, y parezco lesbiana viendo fotos de las 4 porque las amo y yo tambien me juro en NY y me juro carrie ajwjajwjajwa pffff de aonde y TE JURO que una vez soñe (despierta) que caminaba contigo y con la berni con la cancion de la seria que LA AMO wjawjajwja asi muy carrie, parece que fue dp del dia de me quedo con la der medio, porque caminamos harto por la ciudad, y siempre que digo "la ciudad" me imagino la voz de carrie, a ese nivel de cagamiento de cabeza.
sos divina, pepé
y en la red estan dando los capitulos que mas amo, es que los amo, cacha que ayer me cayeron lagrimas :$